(Source: The Signpost Archives)
Como todo lo bueno no puede ser para siempre, mi tiempo en el Signpost ha llegado al fin. Fue, sin duda, una buena experiencia; algo que jamás olvidaré. (Source: The Signpost Archives)

Como todo lo bueno no puede ser para siempre, mi tiempo en el Signpost ha llegado al fin. Fue, sin duda, una buena experiencia;  algo que jamás olvidaré.

Aun recuerdo la primera vez que fui a la oficina. Estaba llena de estudiantes parlanchines y hasta cierto punto era algo intimidante. Desde que llegué a Weber State University, tuve el deseo de participar en esta organización magnifica, pero mis miedos ganaban la batalla haciéndome dudar de mis capacidades y de las cosas que podía aportar a la organización.

La primera cosa que noté cuando entre a la oficina era la falta de diversidad cultural en el equipo de estudiantes. No había nadie en el equipo que se describieran a sí mismos a algo diferente que anglosajones. La verdad, esto fue algo intimidante, pero al mismo tiempo una oportunidad increíble de aprender de ellos y sumergirme aún más en la cultura americana.

Hubieron muchas veces que todos en la oficina se reían de alguna broma y yo era la única que no entendía la broma o no me causaba gracia, pero comprendí que todo esto era parte de la experiencia cultural. A pesar de ser la única hispana en el equipo de trabajo, todos mis compañeros fueron muy buenos conmigo, y me enseñaron como hacer mi trabajo.

Muchas veces la presión era mucha y sentía que ya no podía mas y quería darme por vencida, pero algo me seguía empujando hacia delante. Aprendí muchas lecciones valiosas al entrevistar a diferentes personas. El formar parte de esta organización me ayudó a expandir mi visión y salir de mi zona de confort.

Lo más fácil era cambiar mi especialidad (lo cual llegué hacer antes de entrar al Signpost), pero sabía que necesitaba este tipo de experiencia para lograr mis metas de largo plazo, y no solo eso, me ayudó a apreciar todas las oportunidades que Weber State University ofrece a sus estudiantes.

Ahora al final de esta trayectoria, el único remordimiento que me queda es el de no haber salido de mi zona de confort antes. Mi única recomendación para todos los que tengan el deseo de formar parte de un club u organización del campus es que lo hagan ya. No esperen a ser alumnos del ultimo año o de que sea demasiado tarde.

El formar parte de una organización del campus cambiará tu perspectiva del campus y de la escuela en general. Esto hará tu experiencia universitaria aun más significativa.

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